Raquel Navarro López

PSICOLOGÍA · FORMACIÓN · DIVULGACIÓN · EMPRENDIMIENTO

Autor: Raquel Navarro López

  • Problemas de pareja y Terapia de pareja

    Problemas de pareja y Terapia de pareja

    En estos tiempos que corren han salido a la luz muchos problemas de pareja, y con ello la propuesta de la terapia de pareja. El COVID y el confinamiento han marcado muchos límites y han traído sentimientos que no se pueden devolver.

    Algunas parejas han conseguido sacar lo mejor de sí mismas, convirtiéndose en apoyo el uno del otro. Sin embargo, en otros casos han brotado muchas emociones negativas, frustración y enfado con el otro, sensación de soledad o de no acompañamiento, … Los problemas de pareja y la terapia van de la mano, pero hay que saber cuándo y por qué pedir ayuda.

    Y esto, aunque pueda no lo parezca, es algo podría haber sucedido en cualquier otro momento, como por ejemplo cuando se van los niños (y no tan niños) de casa, en un periodo vacacional,… No debemos achacar todos los problemas de pareja a todo a esta etapa que hemos pasado, que aunque por supuesto ha sido un agravante, está claro que previamente había problemas de pareja que estaban por resolver.

    Con buena disposición, y cogiéndolos con tiempo, los problemas de pareja pueden tratarse estupendamente en una terapia de pareja, pero hay que tener en cuenta ciertas consideraciones previamente.

    Lo primero es, ¿qué es la terapia de pareja?

    Aunque podéis encontrar más información en esta página, a grandes rasgos podemos definir la terapia de pareja del siguiente modo:

    Es el proceso terapéutico en el que participan ambos miembros de una pareja, con la finalidad de observar, analizar, solventar o paliar algún problema que esté sacudiendo la pareja. Pueden ser parejas con problemas sexuales, de comunicación, económicos, de crianza, tiempo libre,… o bien parejas en proceso de separación que no saben cómo actuar para que el proceso sea lo menos dañino posible.

    ¿Cuandó acudir a terapia de pareja?

    Cuando se detectan problemas de pareja que llevan haciendo mella en la relación desde hace un periodo de más de 6 meses. Por supuesto, hay que entender esta cifra como algo aproximado. No es lo mismo problemas de comunicación (mínimo 6 meses) – visita este post «7 claves para mejorar la comunicación en pareja» -, que una agresión verbal o física (ayuda inmediata), problemas sexuales (mínimo 3 meses),…

    Igualmente, si tienes dudas al respecto lo mejor es que contactes con un profesional y que te oriente de forma personalizada.

    Si tengo claro que no quiero continuar con mi pareja, ¿debo acudir a terapia de pareja?

    Desde luego que sí. No va a ser una pérdida de tiempo, porque donde tú lo tienes claro, quizás tu pareja no y le esté costando aceptarlo. Acudir a terapia de pareja puede que le haga entender mejor lo que está sucediendo. También puede ser que queráis dejarlo los dos, pero no sepáis despediros de vuestra familia política, hacerlo público, tomar los tiempos «correctos» con los hijos, el formato de comunicación,…

    Si para mí es un problema, pero para mi pareja no, ¿debo hacer terapia de pareja?

    Es difícil solucionar problemas de pareja si ambos miembros no quieren. La predisposición de mejorar lo es casi todo en un proceso como éste. Sin embargo, si tú ves que hay un problema y tu pareja no, acude solo a terapia o consulta con un profesional. Comenta tu caso, porque es posible que tu pareja esté en negación, o que hay algo que a ti te provoca un sufrimiento que a tu pareja no. Tus emociones son tan legítimas como las suyas, así que no tengas miedo de pedir ayuda.

  • Relajación guiada

    Relajación guiada

    Relajación guiada para dormir mejor, combatir el estrés, el cansancio, la ansiedad…

  • Trastorno de Ansiedad Generalizada. Un gran enemigo del siglo XXI

    Trastorno de Ansiedad Generalizada. Un gran enemigo del siglo XXI

    El trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) puede considerarse como uno de los problemas más recurrentes en la sociedad de hoy en día, siendo su característica más definitoria una preocupación incontrolable por una amplia variedad de circunstancias cotidianas. Las personas que lo padecen sienten que el afrontamiento de éstas se escapa a su control, anticipando peligros ante situaciones relativamente inofensivas.

    El TAG es el trastorno de ansiedad (entre otros como las fobias, angustia, agorafobia,…) más frecuente, y se define como la presencia de inquietud irreal o excesiva y persistente acerca de dos o más circunstancias de la vida al menos durante seis meses.

    Para las personas que lo padecen es tremendamente molesto e incapacitante, pues sienten que su cabeza “no para”, apareciendo continuamente pensamientos negativos sobre algo que ha pasado o que podría pasar, como por ejemplo: “mi pareja va a dejar de quererme“, “me van a echar del trabajo”, o cualquier variante de este tipo de pensamientos que no tienen ninguna base sobre la que argumentarse.

    Las conductas de evitación respecto a las preocupaciones (también las de evitación en el plano cognitivo), se producen a menudo como mecanismo de protección, aunque realmente participan en el mantenimiento de la ansiedad. Citando a Buela-Casal y Sierra (2009), al evitar las situaciones “el sujeto confiará cada vez menos en sí mismo y en sus recursos de afrontamiento, lo que contribuirá a que siga percibiendo como incontrolables las demandas ambientales y las siga evitando”. Casi un 40% de los pacientes que padecen TAG llegan a evitar muchas situaciones sociales, pudiendo derivar en un trastorno de fobia social.

    Las personas que padecen TAG suelen ser personas inseguras de sí mismas y perfeccionistas. Y a este respecto, incluyo un gráfico que me ayuda a explicar el concepto anterior:

     

    ¿Qué significa? Pues que la falta de control sobre las situaciones afecta a la seguridad en uno mismo, y ésta, a su vez, influye en una baja autoestima, que retroalimenta la percepción de descontrol y así, indefinidamente hasta que se consiga parar este “círculo vicioso” con estrategias de afrontamiento adecuadas.

    ¿Qué estrategias podemos utilizar?

    En primer lugar, una gran opción es aprender técnicas de respiración: diafragmática, abdominal,… Hay muchos vídeos en Youtube que os ayudarán a aprender la técnica correctamente. Os recomiendo que la practiquéis a diario, incluso dos veces al día. No os llevará más de dos minutos y os ayudará muchísimo.

    También podéis aprender técnicas de relajación más elaboradas, como relajación con visualización, muscular, meditación,… Si accedéis a este link, encontraréis una relajación guiada que preparé hace tiempo, aunque si buscáis un poco, seguro que encontraréis otras que os gusten u os ayuden más.

    Como dice nuestra colega Patricia González, co-propietaria de Acantha Fisioterapia, hay otras opciones. La fisioterapia “puede ayudar tanto con las somatizaciones como con los problemas asociados a ellas”. Patricia continúa explicando que “una de las características de esta patología es que la respiración se hace más superficial, lo que implica un menor movimiento torácico y del diafragma. Esta falta de movimiento provoca, a su vez, un exceso de tensión muscular en el tórax y en el propio diafragma, que acabará dando lugar a dolores de espalda, sobre todo a nivel cervical y dorsal”. Ella nos comenta que uno de los tratamientos más efectivos para esta tensión es la inducción miofascial o liberación miofascial, que es un conjunto de técnicas de terapia manual que van dirigidas a liberar cualquier tipo de restricción que haya en la fascia (el tejido que se encuentra recubriendo todo nuestro cuerpo y que actúa de soporte de nuestro organismo). Como he podido comprobar por mí misma, estas técnicas son muy suaves y agradables, pero a la vez muy eficaces.

    Hasta aquí hemos visto ejercicios “somáticos”, por decirlo de alguna manera, pero en la ansiedad es muy importante el factor cognitivo, por lo que analizar las ideas irracionales o las distorsiones cognitivas se hace absolutamente necesario, por ejemplo mediante la técnica de las tres columnas, en las que se analizan los pensamientos automáticos negativos (o PAN), la distorsión cognitiva asociada, y la respuesta racional que debemos buscar ante éstos.

    Espero que os haya resultado interesante. Si tenéis alguna sugerencia o duda podéis escribirme a raquelnavarro@psicologos.com.

    ¿Has padecido TAG en algún momento de tu vida? ¿Quieres dejar un comentario contando tu experiencia?

     

    Un saludo y gracias por leerme.

     

    Raquel Navarro López

    Psicóloga, Sexóloga, Terapeuta de pareja

  • Cómo me quiero

    Cómo me quiero

    A lo largo de mi trayectoria profesional, he tenido en la consulta muchos perfiles diferentes, y uno de ellos se repite a menudo: la persona que ha terminado (por una u otra razón) su relación de pareja, y se encuentra de repente con no sólo la tristeza y la soledad que suelen acompañar a este proceso, sino también con que es posible que hayan abandonado muchas relaciones de amistad o éstas hayan desaparecido porque también tienen pareja, hijos, se han ido de la ciudad,… y por cualquiera de estas causas, se sienten solos.

    Cuando antes era tan fácil encontrar un plan de fin de semana, ahora te las ves y te las deseas para encontrar gente con la que compartir apenas un café, así que la mayoría de las veces sueles quedarte en casa viendo series, leyendo, realizando tareas del hogar,… cuando en estos momentos, además de aprender a disfrutar de ti mismo, quizás también te apetezca conocer gente pero no sabes cómo hacerlo.

    Pues bien, un poco en esta onda y pensando en todos aquellos que habéis vivido o que estáis viviendo esta situación o similar, escribo este post para dejaros algunas de las recomendaciones que hago a mis pacientes y que espero que os sean de ayuda:

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  • Amante de las segundas oportunidades

    Amante de las segundas oportunidades

    Hace unos días me dieron una estupenda noticia: una persona muy cercana a mí, a la que quiero muchísimo, me dice que va a casarse en unos meses… Por segunda vez. Al principio me mostré sorprendida, ya que es una relación que viene de hace tan solo unos meses, pero al comprobar la seguridad con la que lo comunicaba, y la felicidad que transmitía con sus palabras, no pude hacer más que alegrarme.

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  • ¿Ser más asertivo? Es posible

    ¿Ser más asertivo? Es posible

    ¿Te cuesta decir que no a la gente que te rodea? ¿Hay personas con las que te resulta difícil lidiar porque te hacen sentir “pequeño”? ¿Te da la sensación de que los demás invaden tu espacio y no puedes ser tú mismo? ¿O puede que no te atrevas tampoco a ser firme en tus opiniones? (más…)

  • Consejos para tratar la Disfunción Eréctil

    Consejos para tratar la Disfunción Eréctil

    Muchos hombres, jóvenes y mayores, acuden a menudo a consulta privada por la preocupación de haber tenido uno o más episodios en su vida en los que, normalmente acompañados, han tenido una pérdida espontánea de erección.

    Según el DSM-IV, el trastorno de la erección en el varón se define por “la incapacidad, persistente o recurrente, para obtener o mantener una erección apropiada hasta el final de la actividad sexual, que no es debida o explicada por la presencia de otro trastorno y no es debido tampoco a los efectos de alguna sustancia o enfermedad médica. Esta alteración causa un gran malestar o dificultades de relación personal”. (más…)