Raquel Navarro López

PSICOLOGÍA · FORMACIÓN · DIVULGACIÓN · EMPRENDIMIENTO

Categoría: Pareja

  • 7 Claves para mejorar la comunicación en pareja

    7 Claves para mejorar la comunicación en pareja

    Mejorar la comunicación en pareja no es tarea fácil, ya que requiere de tiempo y dedicación, pero es posible siempre y cuando haya predisposición por parte de ambos miembros de mejorarla.

    Con gran probabilidad, en más de una ocasión habréis tenido rachas con vuestra pareja que os han resultado difíciles de manejar. Estos problemas pueden haber sido diversos: comunicación, sexualidad, afectividad, crianza, economía… Hoy vamos a centrarnos exclusivamente en la comunicación y en qué podéis hacer para mejorarla.

    La comunicación puede fallar porque el emisor no lanza correctamente el mensaje, el receptor lo entiende mal, o el mensaje está formulado erróneamente. Puede haber fallo en uno, en varios o en todos ellos.

    ¿Qué podemos hacer para mejorar la comunicación en pareja?

    1. Dedicad un rato para poder comunicaros. Puede parecer una tontería, pero a muchas parejas les resulta difícil encontrar un hueco para sentarse y hablar un rato, ya sea porque están cansados, los niños no les permiten ese hueco de intimidad, porque tienen los horarios cambiados… Sea por lo que sea, siempre cabe la posibilidad de encontrar este hueco por complicado que parezca. ¿Cómo puedes hacerlo? Haz un horario con tus responsabilidades del día y que tu pareja haga lo mismo. Una vez los tengamos en papel, nos será mucho más fácil analizar cuál es el mejor hueco para dedicarlo a nosotros. Puede parecer un poco mecánico y que nos tire para atrás, pero cuando pasáis una temporada sin tener ese ratito para vosotros, este es sin duda el mejor método.
    1. Deja el Whatsapp y el teléfono de lado. Estamos en la era de la tecnología, y por eso tendemos a sustituir una comunicación por otra, en teoría más “rápida” y “sencilla”. Sin embargo, la realidad es que las parejas que tienden a comunicarse por Whatsapp (Line o similar) suelen utilizar este medio para todo. Ya no es sólo que escribamos la lista de la compra, digamos una cosa puntual sobre los niños, o nos demos los buenos días. Esto está bien. Lo que no está bien es utilizar estos medios como único recurso. No debemos olvidar que la comunicación real debe ser cara a cara, en su defecto por teléfono y para ciertas ocasiones otros medios.
    1. Hablad por turnos. Cuando la comunicación está alterada, lo mejor que podemos hacer es hablar por turnos. Un ratito hablo yo (expreso una opinión, te cuento cómo me ha ido el día, comento algo de lo que tengamos que hablar,…), y otro ratito hablas tú. No son monólogos, por lo que necesitamos saber que el otro nos ha escuchado, comprendido, y nos da feedback (o devolución) sobre ello. Para ello, es muy importante el siguiente punto.
    1. Pregunta. Nos olvidamos de que la pregunta es siempre el mejor recurso para escuchar activamente y poder encontrar en el otro la respuesta que buscamos. ¿Pero qué preguntas podemos hacer y en qué momentos?
    • “¿A qué te refieres?” – Cuando no terminamos de entender el punto de vista del otro. Desde mi punto de vista, ésta es la pregunta mágica. Le das la oportunidad al otro de expresarse de otra forma, de reivindicar su opinión o de retractarse de ella, para poder saber exactamente en qué conversación nos estamos moviendo. También nos ayuda a volcar nuestra atención sobre ella y poder estar presentes al 100%.
    • “No te he entendido. ¿Puedes repetir?” – Cuando no te has enterado de algo. Muchas veces no preguntamos porque no queremos que el otro se dé cuenta de que no le hemos entendido, ¡pero es que es así! Si no lo haces en el momento adecuado, te descuelgas de la conversación y es difícil volver a ella.
    • “¿Tú qué opinas?” – Cuando estamos en el momento en que hemos expuesto lo que queríamos decir, y buscamos que el otro se implique en la conversación.
    1. Sé claro y conciso. Muchas veces nos perdemos en lo que queremos decir; nos “liamos” intentando explicar algo que nuestro interlocutor desconoce. Expón el objetivo y el motivo de tu discurso: Esto lo digo por… Quería hablar de esto porque… Sobre esto, opino que… Quiero comentarte que… Desde el momento en que el otro sepa de qué estamos hablando, ya podemos explayarnos más o menos, pero no “irnos por las ramas” desde el principio. Un mensaje bien formado ayuda a que haya una mejor comunicación.
    1. No pienses en lo que quieres decir. En ocasiones, parece que estamos deseando que acabe el otro para poder decir lo que nosotros queremos decir. ¿Has pensado que al otro le pasa exactamente lo mismo? Esto no es escuchar, y alguien en algún momento debe romper este círculo vicioso. Para ello debes valerte de la pregunta, que te supondrá una ayuda para entender al otro, y que además te dará pie para ir formando una opinión sin estar volcado sólo en esta actividad.
    1. Piensa en lo que quieres decir. Una vez que has entendido, céntrate en lo que opinas de ello. No durante, sino después. Si está pensando en lo que sea que estés pensando, no tendrás capacidad de prestar atención al otro. Ahora ha llegado tu momento de expresarte. Si a la otra persona le cuesta guardar su turno y no respeta el tuyo, puedes decir algo como: “He entendido lo que quieres decir. Te refieres a ESTO. ¿Puedo hablar yo ahora?”; si te interrumpe: “Disculpa, pero no he terminado”.

    Espero que estos consejos te hayan sido de ayuda para mejorar la comunicación con tu pareja. No hay nada como ponerlos en práctica y ver lo beneficiosos que pueden llegar a ser. Si es así, podéis suscribiros más abajo (o en la barra lateral) y estar al tanto de todas las novedades, o bien seguirnos por nuestras redes sociales.

    Raquel Navarro López

    Psicóloga, Sexóloga, Terapeuta de pareja

    CEO del Centro de Psicología RNL

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  • Problemas de pareja y Terapia de pareja

    Problemas de pareja y Terapia de pareja

    En estos tiempos que corren han salido a la luz muchos problemas de pareja, y con ello la propuesta de la terapia de pareja. El COVID y el confinamiento han marcado muchos límites y han traído sentimientos que no se pueden devolver.

    Algunas parejas han conseguido sacar lo mejor de sí mismas, convirtiéndose en apoyo el uno del otro. Sin embargo, en otros casos han brotado muchas emociones negativas, frustración y enfado con el otro, sensación de soledad o de no acompañamiento, … Los problemas de pareja y la terapia van de la mano, pero hay que saber cuándo y por qué pedir ayuda.

    Y esto, aunque pueda no lo parezca, es algo podría haber sucedido en cualquier otro momento, como por ejemplo cuando se van los niños (y no tan niños) de casa, en un periodo vacacional,… No debemos achacar todos los problemas de pareja a todo a esta etapa que hemos pasado, que aunque por supuesto ha sido un agravante, está claro que previamente había problemas de pareja que estaban por resolver.

    Con buena disposición, y cogiéndolos con tiempo, los problemas de pareja pueden tratarse estupendamente en una terapia de pareja, pero hay que tener en cuenta ciertas consideraciones previamente.

    Lo primero es, ¿qué es la terapia de pareja?

    Aunque podéis encontrar más información en esta página, a grandes rasgos podemos definir la terapia de pareja del siguiente modo:

    Es el proceso terapéutico en el que participan ambos miembros de una pareja, con la finalidad de observar, analizar, solventar o paliar algún problema que esté sacudiendo la pareja. Pueden ser parejas con problemas sexuales, de comunicación, económicos, de crianza, tiempo libre,… o bien parejas en proceso de separación que no saben cómo actuar para que el proceso sea lo menos dañino posible.

    ¿Cuandó acudir a terapia de pareja?

    Cuando se detectan problemas de pareja que llevan haciendo mella en la relación desde hace un periodo de más de 6 meses. Por supuesto, hay que entender esta cifra como algo aproximado. No es lo mismo problemas de comunicación (mínimo 6 meses) – visita este post «7 claves para mejorar la comunicación en pareja» -, que una agresión verbal o física (ayuda inmediata), problemas sexuales (mínimo 3 meses),…

    Igualmente, si tienes dudas al respecto lo mejor es que contactes con un profesional y que te oriente de forma personalizada.

    Si tengo claro que no quiero continuar con mi pareja, ¿debo acudir a terapia de pareja?

    Desde luego que sí. No va a ser una pérdida de tiempo, porque donde tú lo tienes claro, quizás tu pareja no y le esté costando aceptarlo. Acudir a terapia de pareja puede que le haga entender mejor lo que está sucediendo. También puede ser que queráis dejarlo los dos, pero no sepáis despediros de vuestra familia política, hacerlo público, tomar los tiempos «correctos» con los hijos, el formato de comunicación,…

    Si para mí es un problema, pero para mi pareja no, ¿debo hacer terapia de pareja?

    Es difícil solucionar problemas de pareja si ambos miembros no quieren. La predisposición de mejorar lo es casi todo en un proceso como éste. Sin embargo, si tú ves que hay un problema y tu pareja no, acude solo a terapia o consulta con un profesional. Comenta tu caso, porque es posible que tu pareja esté en negación, o que hay algo que a ti te provoca un sufrimiento que a tu pareja no. Tus emociones son tan legítimas como las suyas, así que no tengas miedo de pedir ayuda.